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 Una mujer que es o ha sido víctima de violencia de género puede recuperarse de las secuelas sufridas cuando…

  • Se le proporciona apoyo institucional, legislativo y social.
  • Recibe una atención integral (jurídica, psicológica y sociolaboral).
  • Se desprende de la culpa, el miedo y la vergüenza, dejando de ocultar lo sucedido.
  • Recupera su autoestima, aprende a establecer límites y recupera su capacidad para tomar decisiones y su equilibrio emocional.
  • Recobra su dignidad, independencia, autonomía y libertad.
  • Mejora su salud física, psicológica y social.
  • Redescubre sus recursos personales, familiares, sociales y laborales.
  • Aprende a controlar el sentimiento de impotencia y enfado.
  • Comienza a afrontar el futuro con seguridad y esperanza.

Y en definitiva cuando recupera el CONTROL DE SU VIDA.