Lunes, Diciembre 18, 2017
 
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Consecuencias de la violencia de género en los hijos e hijas

¿Los niños y niñas son víctimas de las situaciones de violencia de género que se dan en las parejas?

Los hijos e hijas que viven en un contexto familiar en el que hay violencia de género, en todos los casos son víctimas directas de la violencia psicológica (por los insultos, humillaciones, o castigos desproporcionados que reciben, o como consecuencia de observar las amenazas, el control, la vigilancia, el chantaje, las agresiones físicas o el abuso sexual que sufren sus madres), y a veces también son víctimas de agresiones físicas directas (cuando al igual que sus madres sufren agresiones físicas).

¿La violencia de género puede afectar negativamente a los niños y niñas?

En los casos en los que la violencia física y/o psicológica del hombre se dirige únicamente a la mujer y no a los hijos e hijas, algunas mujeres entienden que esta situación no afecta a los menores, por lo que deben de soportar y aguantar estos malos tratos por el bienestar de sus hijos/as.

En otras ocasiones, en las que hay violencia de género en la pareja, como los menores no hablan ni manifiestan su malestar y sufrimiento por esta situación, se interpreta que no les afecta y/o no se dan cuenta de lo que pasa.

Muchos niños/as dan poca importancia a la violencia a la que están o han estado expuestos como un modo de protegerse del dolor que ello les causa, muy pocos hablan acerca de lo que ocurre o sobre el sentimiento de desprotección e inseguridad que viven.

¿Cómo influyen los hijos e hijas?

La decisión de algunas mujeres víctimas de violencia de género de continuar la relación o volver con el agresor, representa uno de los factores que más incomprensión generan en el entorno familiar y social de la mujer, así como en la sociedad en general.

Entre los factores más relevantes que inciden en que la mujer decida continuar la relación de pareja, está presente la preocupación por sus hijos/as:

  • La preocupación respecto a cómo pueda afectarles la separación a los menores; por ejemplo en el caso de que tuvieran que ingresar en una casa de acogida.
  • La inestabilidad que les pueda generar la separación.
  • El miedo a no disponer de suficientes recursos materiales para atenderlos.
  • El miedo a un futuro incierto junto con sus hijos/as.
  • El miedo a las represalias del agresor hacia los menores.
  • Hacer pasar a sus hijos/as por un procedimiento judicial.

¿Cómo puede afectar la violencia de género en los niños y niñas?

Los menores victimas de la violencia de género ejercida hacia sus madres se les dificulta aprender a resolver conflictos, a ser empáticos, y se afecta de manera importante la idea de pareja.

Pueden establecer como una forma de relación aceptable, que el poder lo lleve el hombre y que para ejercerlo pueda hacer uso de la violencia (física, psicológica, verbal), mientras que entienden como características femeninas la debilidad, dependencia y sumisión frente al hombre.

La exposición a la violencia de género de niños y niñas puede tener repercusiones negativas significativas en su desarrollo emocional, social, cognitivo y académico. Esta exposición puede tener consecuencias a largo plazo y afectar su funcionamiento en la vida adulta.

Las circunstancias violentas dentro de la vida en el hogar, dificultan a los niños y niñas desarrollar sentimientos de confianza y seguridad. La violencia afecta la visión que tiene el niño o la niña del mundo y de sí mismo, sus ideas acerca del significado y propósito de la vida y de sus expectativas de una felicidad futura.

Sintomatología observada en menores que sufren una situación de violencia de género:

  • Problemas de socialización: aislamiento, inseguridad, agresividad,..
  • Síntomas depresivos: llanto, tristeza, baja autoestima, aislamiento,..
  • Miedos: a la muerte, a perder a la madre, al padre,..
  • Alteraciones del sueño: pesadillas, terrores nocturnos, miedo a dormir solo.
  • Alteraciones hábitos alimenticios: escaso apetito,..
  • Síntomas regresivos: enuresis, encopresis, retraso en el desarrollo del lenguaje, actuar como niños menores de la edad que tienen,..
  • Problemas de integración en la escuela: problemas de aprendizaje, de concentración, atención, disminución del rendimiento escolar, dificultades para compartir y relacionarse con otros niños/as.
  • Respuesta emocionales o de comportamiento: rabia, cambios repentinos de humor, ansiedad, sentimientos de culpa, vivencia del mundo como algo amenazante,..
  • Síntomas de estrés postraumático: insomnio, pesadillas recurrentes, fobias, ansiedad, reexperimentación del trauma,..
  • Alteraciones del desarrollo afectivo, tales como dificultad para manejar las emociones e internalización de roles de género erróneos ( Hombre: control, conducta violenta; Mujer: sumisión y dependencia hacia su pareja)
  • Parentalización de los niños y niñas: asumir roles protectores hacia los hermanos menores, hacia la madre,..
  • En algunos casos la muerte.

Por el bienestar físico y emocional de los niños y niñas:

Muchas familias temen que la separación de la pareja produzca daño a los hijos/as, pero si existen situaciones muy conflictivas y/o de violencia de género (agresiones psicológicas, físicas, sexuales) terminar con esta situación va a favorecer la estabilidad emocional de todos lo miembros, incluidos los niños y niñas.

Estos niños y niñas víctimas de la violencia de género no podrán avanzar en su proceso de recuperación por ellos mismos, sino que es necesario el acompañamiento de una persona adulta. Necesitan un referente cercano que les transmita seguridad emocional, les ofrezca un contexto familiar en el que poder expresar sus emociones, un contexto que establezca límites sanos y fomente la comunicación afectiva que les ayude a entender la situación que les ha tocado vivir.

La fuerte carga emocional que sufren las mujeres víctimas de violencia de género dificulta que se animen a pedir asesoramiento o ayuda para sus hijos/as. El miedo, la sensación de agotamiento, las ganas de olvidar o incluso pensar que la intervención con los menores les pueda perjudicar o dañar más.

Es importante entender que las experiencias negativas vividas por los menores y las emociones relacionadas con éstas (miedo, rabia, culpa,..) sus hijos/as las tendrán se hable de ello o no, pero el no hablarlas les puede afectar más y generar mayor sensación de incomprensión y soledad.

Enlaces:

Informe Save The Children: “En la violencia de género no hay una sola víctima”.

Manual de Atención para los niños y niñas de mujeres víctimas de violencia de género en el ámbito familiar.

016

Servicio telefónico gratuito de información asesoramiento jurídico en materia de violencia de género, disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.

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112

El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad 1-1-2 de Canarias se crea con el fin de garantizar una respuesta rápida y eficaz a todas las llamadas de emergencia que se producen en las Islas.

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